Hacia un calor insoportable en aquel verano; el sudor de mi frente escurría casi llegando a mis hombros, y no les miento cuando les digo que mis ojos se quemaban con tan solo salir a caminar bajo el sol incandescente.
Aun así me dispuse a ir rumbo aquella casa de campo a la que solía ir cuando era niña. Subí a la camioneta y apenas estaba sacando las llaves para darle marcha cuando escuche su voz
-No iras muy lejos o si?- dijo el, con un tono burlón, como si sus palabras me fueran a detener; y debo admitir que casi lo consigue, pero estaba decidida a marcharme.
No quería que el calor más el enojo de saber de que Vincent era homosexual me doliera.
Estábamos tan cerca del altar que ya no sabia si era nupcial o fúnebre. Con lagrimas en los ojos apunto de hacer erupción y un dolor en el estomago comparado con una ulcera aquejaba mi mañana.
Eran alrededor de las 7 de la tarde cuando llegue a Monte Santo, lugar de la vieja cabaña de mi padre, donde solía llevarnos a mi y a mi hermano de vacaciones. Al entrar a la casa me llene de una nostalgia inmensa. Mi padre al ser un hombre divorciado con dos niños se volvió un ser muy cariñoso con pequeñas demostraciones diarias de afecto, pero a la vez el trauma de la separación lo fueron haciendo mas callado, casi no hablaba, pero eso no fue impedimento para criarnos.
Me senté en el sofá y me recosté. Para cuando me di cuenta ya era el día siguiente, y todo gracias al maldito teléfono de rueda que no dejaba de sonar. Para cuando me dio tiempo de contestar no había pensado en quien demonios sabría el número de la casa. Por su puesto era Vincent que suplicaba perdón.
Como puedo perdonar algo como eso? Ver como tu prometido al que conoces de toda la vida esta ahí con otro hombre “amándose”. Yo no era homofóbica y ahora no se que pensar respecto a eso, y si hubiera sido con otra mujer no hubiera sido lo mismo? Por que, el engaño si es lo mismo, pero las consecuencias son diferentes. No se trata de algo simple. Y si me pusiera en su lugar como seria? No puedo, y no quiero entenderlo por que seria como aceptarlo. Por que pedirme perdón? Por que se arrepiente? Si le gustaba lo que estaba haciendo, Vi como lo disfrutaba. Por que?
Pero todo eso no me atreví a decírselo, fue mas fácil colgar que suponer una respuesta o si acaso obtener una ligera apariencia de su verdad…
La nevera vacía, como es de suponerse, volví a mi carcacha y salí de ahí. Llegue a la civilización más cercana que encontré, un lugarcillo ordinario donde todos saben todo, pueblo chico chisme grande. Y mi rostro poco familiar sobresalió, agregándole un toque a mi autoestima. Compre cereal, fruta, verdura, etc. Todo tipo de comida que me pudo alcanzar con el dinero que traía.
Antes de regresar al que seria mi hogar al menos un par de meses quise comer algo casero por así decirlo, y no llegar a casa a comer como la típica dejada. Entre al “HUB” nombre raro para una cafetería, y pedí una sopa de fideo, la cual estaba hirviendo, y con el calor de este maldito infierno “no pude haber pedido algo mejor”- pensé, mientras refunfuñaba y mi ceño se fruncía, casi retorciéndose. Y al levantar mi cara para esperar a que se enfriara la vi, una mujer como cualquiera pero de mi edad, 23 y algo, cabello largo y negro, como el mío, delgada y de ojos grandes como los míos, se podría decir que me vi reflejada en ella pero con la diferencia de que yo sufría y ella no.
Comí mi sopa ya fría, mientras miraba fijamente a aquella que podría ser yo, deseaba ser ella y no pensar en lo que yo pensaba, no tener que pensar en nada mas que no fuese otro mundo diferente al mío. Fue entonces cuando sentí su mirada y, pague la cuenta y me largue a mi casucha.
Mientras acomodaba los triques que empolvados ya hacían en la sala tocaron a la puerta 5 veces. Abrí y si, como se imaginaran era ella.
-olvidaste tu bolso.
¿Cómo supiste donde vivía? –Te seguí, dijo ella
Le di las gracias y le invite un café pero no acepto.
Que te trae al campo? Nada en especial (quería gritarle y desahogarme con ella o con quien fuese)
Entonces estas de vacaciones o algo así? –Si así es.
Me marcho, solo vine a eso- GRACIAS.
De nada, soy Alice, cual si quieres compañía estoy siempre en el hub.
Mucho gusto Alice adiós!!... y cerro la puerta, no me dio tiempo ni de decirle mi nombre.
A la mañana siguiente después de una noche desconsolada de lágrimas y preguntas sin respuesta sobre la Homosexualidad de Vincent decidí buscar compañía para no seguir llorando, así que fui al Hub a buscar a Alice pero no la encontré, pregunte por ella a la camarera.
Ah si!! Vive en la casa al pie del lago aquí cerca, es una casita pequeña.
Cuando al fin llegue ahí me abrió la puerta y me recibió muy tranquila
Alice disculpa la molestia pero tome partido de lo que me ofreciste ayer y yo- Si me doy cuenta, a Cual dijiste que era tu nombre?-
No lo dije, perdón, soy Gisel.
Ah vaya, lindo nombre- y se dibujo en ella una sonrisa tierna, como dije en ese momento deseaba ser alguien mas para poder olvidar mi dolor.
Sin darme cuenta, ahí estaba yo a la orilla del lago, quejándome de mi vida con Alice, quien no parecía asombrada de mi asunto, pero igual yo seguía y seguía hablando.
Como es posible que le guste estar mas con un hombre que conmigo, se supone que nos amábamos
Tu lo has dicho, “se supone”. Ni el amor ni la pasión tienen sexo Gisel- dijo Alice mientras se acercaba al lago quitándose la ropa.
Me sonroje un poco me dio algo de vergüenza.
-Olvídate un instante de como te hicieron sentir, y aprende a sentir como te puedes sanar, vamos a nadar-
Me dio un beso en la mejilla, justo en el final de mis labios y se metió al lago.
Mi cuerpo vio su cuerpo, sintió su beso cálido y entonces yo….
